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Javier Salinas en seminario de la FIAP en Costa Rica
Javier Salinas expone en seminario de la FIAP en Costa Rica
- El economista jefe de LarrainVial Research analizó el impacto del conflicto internacional en los mercados, el carácter heterogéneo del shock petrolero en América Latina y el rol que la región puede jugar en la disputa por los recursos críticos.
El día 22 de julio, el economista jefe de LarrainVial Research, Javier Salinas, expuso en el seminario organizado por la FIAP en Costa Rica, que reunió inversionistas de la región, fondos de pensiones, líderes de opinión y autoridades
En su presentación, enfatizó la importancia de recordar el punto de partida: hasta los primeros meses del año, el mercado operaba con una percepción de riesgo notoriamente menor a los máximos del año anterior. Las tensiones comerciales parecían haber quedado atrás, las condiciones financieras seguían siendo favorables y las perspectivas de crecimiento global se mantenían estables.
Ese escenario cambió con el estallido del conflicto. Su principal efecto, señaló, fue instalar un problema incómodo para los bancos centrales: un shock de oferta que presiona la inflación al alza y el crecimiento a la baja al mismo tiempo. "Los bancos centrales no están acostumbrados a lidiar con estos choques", explicó, y detalló cómo economías en ciclos monetarios muy distintos —Estados Unidos, Australia, Brasil— terminaron corrigiendo sus tasas en la misma dirección. Aun siendo un shock transitorio y de oferta, el componente inflacionario terminó primando por sobre la preocupación por el crecimiento.

Cinco preguntas abiertas
Más que anticipar el desenlace del conflicto, Salinas propuso mirar hacia lo que viene después. Planteó cinco preguntas que, a su juicio, determinarán la reacción de los mercados financieros:
- ¿Cuánto durará el conflicto? Las expectativas iniciales apuntaban a un desenlace rápido que no se materializó.
- ¿Cómo se recompondrán los inventarios? Hoy se observan niveles mínimos en la OCDE y la velocidad de reposición estará limitada por la capacidad de transporte.
- ¿Habrá daños en infraestructura? Hasta ahora no se han registrado, pero no puede descartarse un impacto en la producción.
- ¿Se reconfigurarán los flujos de comercio? Las tarifas anunciadas al inicio del conflicto no se materializaron, aunque el escenario sigue abierto.
- ¿Cómo leerá el mercado el término de la guerra? Las señales recientes sugieren cierta complacencia frente a la posibilidad de un acuerdo que no sea de largo plazo.
Un shock heterogéneo para América Latina
Uno de los puntos centrales de la exposición fue que el shock petrolero no afectó por igual a la región. Los países exportadores de petróleo —entre ellos Argentina, Colombia y Brasil— capturaron parte del beneficio del alza de precios. México y Perú, importadores netos de combustibles, cuentan con producción propia que amortigua el golpe. Chile, en cambio, aparece bastante más expuesto que el resto.
A esa heterogeneidad se suma la de las políticas cambiarias y la volatilidad de las monedas, que hace que el traspaso del shock opere por canales distintos en cada país: en algunos pesa más sobre la divisa y en otros sobre las tasas de interés. En el desempeño cambiario desde el inicio del conflicto, el peso colombiano fue una de las monedas más apreciadas, mientras el peso chileno y el argentino mostraron un comportamiento más presionado.
Las historias locales pesan
Salinas describió un giro regional desde políticas centradas en la redistribución del ingreso y el desarrollo social hacia otras enfocadas en el crecimiento económico y el desarrollo de los mercados. Fue explícito en que no se trata de una lectura de izquierdas y derechas: recordó que Chile vivió varias décadas de gobiernos de centroizquierda que lograron crecimiento sostenido mediante políticas pro mercado.
Lo relevante, planteó, es que los mercados globales están revisando su mirada sobre la región y observando con atención las reformas en curso.
El tema de fondo: recursos críticos y competencia estratégica
Con la atención puesta en el conflicto, dijo, se ha perdido de vista una discusión que llegó para quedarse: el rol de Estados Unidos en América Latina y su política de seguridad nacional en el mediano plazo.
La región concentra recursos naturales indispensables para la transición energética y el desarrollo de la inteligencia artificial —cobre, litio y tierras raras—, pero más de la mitad de esas materias primas se refina en China. Ahí está, según Salinas, el nudo estratégico. En esa línea mencionó el acuerdo marco de comercio e inversiones con Argentina orientado a inversiones estratégicas en litio, los cambios en la operación de puertos en la región y las tensiones asociadas a proyectos de infraestructura digital.
"¿Cómo va a convivir la región con esta nueva tensión?", cerró. En el corto plazo, la preocupación es la guerra, mercados más volátiles y tasas más altas en Estados Unidos, con efecto directo sobre las economías emergentes. En el mediano plazo, la forma en que los gobiernos de la región administren esta relación tendrá consecuencias concretas —riesgos y también oportunidades— para la economía y los mercados financieros.
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